Lo he visto en las noticias y he venido corriendo a volver a verlo en internet. Lo cierto es que no hay ya palabras nuevas en el vocabulario para describir este tipo de acciones cuando sabemos que sucede a diario y que la diferencia de potencial es tan grande que el adjetivo que mejor lo califica es “injusto”.
36 grados de másxima en Madrid y no bajará la temperatura de 23 grados
Aquí sin embargo soleado y 15 grados, con manga corta por la calle y sin agobios de calor.
He visto en las noticias al principe de Japón en los molinos de la mancha y a unos japos ahí asandose en la “torraera” mesética a esas horas que solo son aptas para el sueño soporífero posterior a una buena comida. Podeis estar seguros que ese socarral y ese calor pegajoso asqueroso no me da envidia ninguna.
Siempre ha habido para mi un aspecto desagradable en las fotos. Por eso cuando voy a un sitio o cuando visito una atracción no suelo llevar cámara y, de hecho, hace bastante tiempo que no tengo ninguna.
También es un hecho el que no en gusta salir en las fotos. No sé, me parecen irreales la inmensa mayoría de ellas.
El hecho desagradable que hacía mención antes se refiere a que en la mayor parte de las ocasiones, quienes toman fotos de los sitios que visitan, lo hacen para recordar en el futuro que estuvieron allí, recordar lo que hicieron y lo que vieron; sin tener en cuenta el momento, sin tener en cuenta que ninguna fotografía les va a devolver realmente el momento en el que la tomaron. La mayoría de ellos aplazan (reemplazan) el tiempo presente durante la fotografía por un supuesto bien que será poder recordarlo. Un recuerdo, finalmente, basado en un pedazo de papel impreso, no basado en unas memorias reales de algo que se perdieron preocupados como estaban de tomar la foto en lugar de vivir la situación.
A eso se añade ahora una, cuando menos, inquietante expresión que vi el otro día en una exposición de fotos al aire libre en un parque de Edimburgo. La exposición se desarrollaba a través de una canción de Bob Dylan que habla de catastrofes y de todo el mal que le hace el hombre a la Tierra (primero fue el Amazonas, después la contaminación del aire, un poco después la escasez de agua y ahora lo que está de moda en el eco-capitalismo es eso) por medio de fotos. Había fotos bonitas e impactantes pero yo me quedé con una frase:
Photographs are by definition a shadow of the past but they can also be a ghost of the future
Por si a alguien le interesa, la exposición tenía una página web: www.hardrainproject.com
Es una frase que siempre me ha gustado y que puedo llegar a aplicar diariamente a un buen número de sucesos.
Lo cierto es que no sé si la cita es literal y la saqué de Marx o de Engels o es un añadido mío a sus conclusiones. De cualquier manera y aunque no todo el mundo pueda entenderla, es genial.
No sé.
Hoy viendo a Cándido Méndez en la televisión calificando como malos los datos del paro del mes pasado, me he querido acordar de Marcelino Camacho.
Marcelino Camacho es una de las grandes injusticias que este país ha cometido con sus propios paisanos. Es de esos casos en los que todo el mundo se acordará de él el día en que se muera y comentará qué injusta es la vida en ocasiones y que el 95% de la gente al día siguiente ya tendrá olvidado de por vida, a no ser que en alguna de los telediarios en años subsiguientes conmemoren el aniversario de su muerte.
Entre almohada y almohada y toalla y toalla en el curro me da por mirar en la wikipedia y me entero que recientemente ha recibido dos homenajes. Público para el primero y documento del foro por la memoria para el segundo.
Este tipo de gente no son ni más ni menos que los demás pero sí que permiten que, con su ejemplo, se pueda mirar relativamente y separar el grano de la paja de las cosas que realmente son importantes de las que no lo son.
Por eso me da mucha rabia cuando vienen los apolíticos (porque todos lo son) y te dicen que todos los políticos son iguales y todos roban a manos llenas:
¡No señor! Entérate cazurro, lo que pasa es que los que son honrados son y siempre serán condenados al ostracismo, a que nadie se acuerde de ellos, para que no puedan servir como ejemplo.
En el trabajo, en uno de los apartamentos que tengo que limpiar, se ha instalado una gente para una semana. Cotilleando cotilleando cuando he hecho el servicio (entrar a limpiar) he visto que vienen a un congreso. A un congreso del tema que siempre más me ha interesado y con el que me hubiese gustado ganarme la vida.
El título del congreso era algo así: Biología matemática y teórica, pero que en inglés suena bastante mejor. Vamos, lo que viene a ser aquella relación entre lo puramente físico y lo que influye sobre lo físico pero que no lo es, como pensamientos, bioquímica y demás.
Por otro lado, he empezado a mandar currículums a agencias y empresas de cruceros porque me parece a mi que va a ser el próximo paso que dé. Y el que me tiene que sacar de aquí. No me hace especial ilusión pero si me parece curioso y me llama la atención tirarme 6 meses por ahí, trabajando como un negro mucho y sin contacto con lo que ya conozco.
A ver si moviéndome constantemente consigo por fin encontrar mi sitio.